La escena cotidiana parece una comedia de humor negro. Gente rodeada de ropa incómoda pero de última, gente cargando sus ipads, pelos aplanchados, caras maquilladas, zapatos de tacones imposibles de manejar, carros para siete pasajeros en donde solo viaja uno, desconocidos que son íntimos amigos en la red social de moda, cirugías plásticas para que seamos todas iguales, una chavala que grita auuuu por la radio y se coloca como la mejor artista hispana, un solo país y dos mundos: nosotros y los otros. Basura, tanta basura. Cada vez más.
Tengo la poca fe que me queda puesta en unas cuantas personas que se preocupan más por su adentro que por su afuera, que demuestran tener conciencia, que da gusto abrazar.
Comments